Dirección y guión: J. J. Abrams. Elenco: Elle Fanning, Joel Courtney, Kyle Chandler, Gabriel Basso, Noah Emmerich, Ron Eldard. Por Javier Califano. Super 8 es una celebración cinematográfica de marcado compromiso con el cine popular americano de inicios de los80’. La nostalgia imperante en la producción de J.J. Abrams, nos remonta a una época en la cual se apreciaba la emotividad, el melodrama y la sinceridad como condición imperante para contar una historia… Algo que hoy parece olvidado en los habituales “Tanques” de Hollywood. Desde su obra de carácter revisionista, J.J. Abrams se vale de la nostalgia para llegar al corazón del espectador y conmover con tópicos universales como la pérdida de la inocencia, el valor de la amistad, el despertar del amor y el inapelable lazo entre padres e hijos frente a la adversidad. Siguiendo la pista de films como “Los Goonies”, “E.T” y “Cuenta conmigo”, Abrams rescata el carácter del“Cine-Fabula”, una mixtura de aprendizaje y compromiso que se vislumbra en el “Viaje Iniciático” de un grupo de “niños -que marcara la transición a la adolescencia- y habra de acentuar un momento clave que será “rememorado” durante toda una vida. Super 8 es la evocación de JJ Abrams para no olvidar una época (los80’) cuando el cine de Hollywood estaba estrechamente vinculado a las ilusiones y emociones. Ambientada en una pequeña comunidad provinciana de Iowa a en 1979, Super 8 es la “aventura” de un grupo de amigos, comandado por el gordito Charles (Riley Griffiths), todo un Orson Welles en potencia, quienes se convierten en testigos involuntarios de un accidente de tren mientras filmaban una película de Zombies amateur en una estación de ferrocarril abandonada. Entre todos estos jovencitos, se destaca Joe (Joel Courtney), quien hace cuatro meses perdió a su madre en un accidente laboral y ahora se refugia en la preparación del maquillaje y los efectos especiales de la película, una distracción que lo rescata de su desconsuelo y la permanente incomunicación con su padre. Pero lo que realmente lo anima y acelera su corazón, es la llegada de Alice (Elle Fanning), la más chica linda de la clase, para sumarse al rodaje y cautivarlos a todos con su primera prueba de cámara . Cabe destacar que los chicos se enamoran de la interpretación de Alice, no de ella, sino de su doble juego de representación. Es aquí donde J.J Abrams, construye una metáfora para sublimar la pasión por el cine a través del cine, desde un claro dispositivo de representación y doble juego entre dos sistemas antagónicos como realidad y la ficción. Lease “la realidad” propia del relato, la cual es tamizada desde los códigos propios del cine y trasladados al concepto de la puesta en escena. Mas allá de una película de monstruos y militares que ocupan la ciudad, Super 8 es un relato arraigado a los sentimientos y a un tipo de ingenuidad que en muchos aspectos recuerda al cine de Spielberg (productor y receptor del homenaje), un realizador que en sus inicios supo concebir grandes éxitos comerciales desde innovadoras ideas cinematográficas, que se abocaron a dramas humanos, en los cuales la ciencia ficción/Aventura es sólo un elemento conmovedor mas, dentro del relato. Luego del “accidente” de tren que los chicos presenciaron durante su rodaje, comienzan a desarrollarse una serie de eventos inexplicables y desapariciones perpetradas por una extraña criatura que escapo de la formación. Este suceso provoca la intervención y ocupación del ejército con todo su arsenal en las calles del pueblo, desatando el pánico y la confusión. Tal y como hizo Spielberg en TIBURON (Jaws.1975), Abrams se auxilia en el manual de “Metonimia” para mantiene oculta la identidad de “criatura” y generar suspenso durante la mayor parte del film, tan solo se permite algunos reflejos en el agua, lo vislumbra hurgando entre los basurales o moviéndose entre las copas de los árboles. J.J. Abrams se propuso homenajear a la cinematografía de Spielberg, quien ha inspirado a varias generaciones en los setenta y ochenta con producciones que se aferran a nuestros recuerdos y hacen palpitar nuestro corazón a 24 latidos por segundo. Super 8 es un film sustentado desde su corazón y he aquí la clave, mediante la nostalgia, logra remontarnos a la infancia, un tiempo en el que el cine nos cautivo desde el genuino sentido de lo fantástico y la emoción de aventurarnos a lo desconocido.
Capitán América: El primer vengador/ Captain America: The First Avenger (Estados Unidos/2011). Dirección: Joe Johnston . Guión: Christopher Markus y Stephen Mcfeely, Basado en el Cómic de Joe Simon y Jack Kirby. Interpretes: Chris Evans, Hayley Atwell, Hugo Weaving, Dominic Cooper, Sebastián Stan, Tommy Lee Jones, Stanley Tucci, Toby Jones y Samuel L. Jackson. Por Javier Califano. En el ámbito del cine y seriales de aventuras de antaño, pocas cosas son más útiles y efectivas que la atroz representación de los Nazis, con el frió semblante de un régimen dictatorial que condensa en si mismo al mal sin límites. Si a esto añadimos la obsesión por lo sobrenatural, se obtiene el significado mismo de la “Aventura”. Esta máxima se ha comprobado de manera memorable en la sagas de películas de Indiana Jones, enfrentando diversas amenazas en los años oscuros que perfilaban a Hitler hacia la conquista del mundo. Johann Schmidt (Hugo Weaving), es un megalómano jerarca Nazi, a cargo de los una división dedicada al estudio y desarrollo del programa de “ciencia ocultas”, algo que muchos en el núcleo duro del régimen, catalogan como “mitos y leyendas”. Fabulosamente trastornado para muchos, Schmidt es un devoto de lo oculto (que incluso se considera muy por encima de los objetivos de Nazismo) que lidera un grupo llamado HYDRA, cuyos seguidores han establecido su base de operaciones en un laboratorio de los Alpes. Las tenaces búsquedas e investigaciones de HYDRA, llevaron a Schmidt a dar con el paradero del “Tesseract”, un todo poderoso “cubo cósmico” que era “la joya” de los tesoros de Odín (Nexo fundamental entre los films de Capitán y Thor). Capitán América: El primer vengador, es un relato acerca de Steve Rogers (Chris Evans), un chico puro corazón de Brooklyn, bastante enclenque, asmático y debilucho, que tan solo buscaba servir a su país. A pesar de ser constantemente rechazado por las agencias de reclutamiento, la persistencia inquebrantable de Rogers, llama la atención del científico Abraham Erskine (Stanley Tucci), quien opera en la dinámica del relato como una pseudo figura paterna para el personaje. Erskine alista a Rogers en un programa secreto de investigaciones que busca desarrollar soldados con capacidades sobrehumanas, pero ante tamaña cantidad de poderes a otorgar, el científico pretende que su “Creación” tuviese la suficiente catadura moral, corazón y un noble espíritu para desarrollar prudente y criteriosamente estas inimaginables facultades. Por lo tanto Steve Rogers es el candidato ideal a ser inoculado con el suero del súper soldado, para luego recibir un bañó de “Rayos Vita”, a cargo de Howard Stark (Dominic Cooper, representando al padre del personaje de Robert Downey Jr/ Iron Man ). El joven enclenque se transforma en un perfecto super-humano, mucho mas que un súper soldado. Es interesante analizar la figura del científico en el film, que a diferencia de muchos científicos del genero fantástico, como Frankenstein y demás, Es Erskine, quien triunfa por sobre el resto al disponer de una criatura con “corazón”. Por lo tanto, se aproxima mucho más al noble Gepetto, y no me refiero solamente a la caracterización de Stanley Tucci. El director Joe Johnston se toma el tiempo necesario para presentar a Steve Rogers, un escuálido y débil joven que intenta -sin suerte- ser admitido en el ejército estadounidense, en contraste visual e ideológico con un contexto de Machos Alfas, ya sean abusivos o Galantes y Protectores como su incondicional mejor amigo, Bucky Barnes (Sebastián Stan). Marvel Studios y Paramount Pictures encontraron en Joe Johnston (Rocketeer), al Director ideal que no solo posee la versatilidad para desarrollar la naturaleza heroica del Capitán América, sino también para exponer la esencia del personaje detrás de las proezas y la máscara. Johnston es un director/artesano muy arraigado al ideal del cine de aventuras, recordemos que tiene un Oscar por su participación en los efectos visuales de “Indiana Jones y Los Cazadores del arca perdida”, película que sirve para ejercer como simetría misma del Capitán América y su periodo evocador. Gustoso de las orquestaciones coreográficas de la vieja escuela del cine de aventuras, Johnston se las ingenia para no saturar la pantalla con CGI, sino que acude a los trucos clásicos, pero por demás efectivos, que se evidencian desde la escena en donde el Capitán, Bucky y por sus compañeros se lanzan desde una montaña nevada hacia la parte superior de un tren a gran velocidad. El film adquiere un momento “Sublime” cuando desata toda su cinefilia imperante,aludiendo de manera magistral al clasico de Emeric Pressburger y Michael Powell “A Matter of Life & Death”, una película que celebra la alianza entre Inglaterra y Estados Unidos durante la segunda guerra mundial. Si bien puede considerarse un drama, el film es una de las piezas mas surrealistas jamás realizadas. El cine de Michael Powell es considerado por su ampulosa originalidad, capaz de desafiar los canones de la época para concretar mundos irreales por medio de la imagen. Cabe destacar que Powell es uno de los Directores mas admirados por Martin Scorsese y Steven Spielberg, que conforman el círculo de afinidad de Johnston, Director de Capitán América. “A Matter of Life & Death”, narra la intensa historia de un piloto británico (David Niven) en la Segunda GuerraMundial, cuyo avión ha sido alcanzado y su destino parece inevitable. En esos momentos desesperados, el aun mantiene la calma y contacta por radio con una telegrafista Americana (Kim Hunter) con la que mantiene una apasionada conversación, lo que les llevará a enamorarse. Personalmente me incluyo entre las personas que consideran al film como una de las películas esenciales de la historia del cine. Volviendo a Capitán América, la dirección de Arte del film se destaca al sublimar el estilo característico del Art Deco, propio de la década del 40, con un extraño toque, que si bien no es Steampunk o Modernismo, generan un equilibrio importante para presentar una visión distopica y fantástica en paralelo ala Segunda GuerraMundial. Sorprende gratamente Chris Evans como Steve Rogers/Capitán América, un actor acostumbrado al género de la comedia, que desde una actitud austera y honesta, es eficaz al trasmitir en sus expresiones el sentimiento del personaje en su actuación. Evans encarna todos los atributos de Steve Rogers/Capitán América, Siempre teniendo en cuenta que el film alude al periplo de un hombre que emprende la aventura con el inquebrantable valor de su espíritu. Pero todo héroe tiene un villano a su medida y en este caso, Hugo Weaving hace un excelente trabajo comoRed Skull, logrando impregnarle personalidad e intensidad a un personaje que no se queda solo en una intimidante prótesis de una cadavérica máscara roja. Hugo Weaving suma a su repertorio al siniestro Red Skull (Cráneo Rojo), y podemos decir que el actor es una leyenda en lo que refiere a las interpretaciones de personajes dementes. Su fulgor y énfasis como un pseudo jerarca Nazi, se muestra todo lo descomunal que historia requiere, tanto es así, que sutilmente Weaving se las ingenia para darle alguna impronta divertida a su interpretación. Capitán América, es un film acerca del triunfo del espíritu… un espíritu tan noble y tan colosal la ciencia tuvo que acudir para otorgarle un cuerpo Super Humano capaz de contenerlo. Pero la esencia del ser sigue inalterable y es lo importante en este festival de aventuras, efectos especiales de la vieja escuela y emoción. Cuál es el Propósito de un personaje como el Capitán América? Si bien la creación de Jack Kirby y Joe Simon fue la personificación de los valores centrales de Norteamérica hace 70 años, con un país inmerso en la crisis y con el mundo en guerra, dadas estas condiciones, se hace entendible su naturaleza por aquel entonces. Luego de su incorporación a los “Avengers” en la década del 60, a cargo de Stan Lee y Jack Kirby, siempre se coqueto con la idea del Capitán como un hombre convertido en el icono de ideales ya denostados para entonces.Como se menciono anteriormente, el brío de la clase popular y la entereza de un espíritu que solo puede contenerse en un cuerpo alterado por la ciencia, es la excusa de Marvel Comics para hacer una bajada de línea a los constantes conflictos nacionales e internacionales. Entonces, qué mejor manera que utilizar al comic, un arte popular para proporcionar un contraste desafínate a toda demagogia de patriotismo en una década plagada de revoluciones culturales e ideologicas? El estudio de la figura el Capitán América, siempre y cuando nos referimos a Steve Rogers, es el catalizador para entender la alienación interna de los EEUU en los últimos 50 años. Bien sabemos todos que historia de políticas internacionales de los EE.UU. no es agradable. Pero la figura del clásico personaje que destaca los ideales olvidados de una nación, invita a desarrollar un interesante debate sobre la “americanidad” propia del pensamiento estadounidense… Siendo que Steve Rogers es el superhéroe que menos representa al establishment y más a la izquierda esta parado en lo que referente a su ideología. Sin mas que decir, la película del Capitán América es el paso final hacia el súper proyecto “AVENGERS/Vengadores”, que se viene desarrollando desde los últimos años en las películas de “Iron Man”, “El Increíble Hulk” y “Thor”. Además contara con populares personajes, que ya fueron presentados en la pantalla grande, como Nick Fury, Hawkeye y Black Widow. El film esta dirigido por Joss Whedon y tiene su estreno previsto para mayo del 2012.
X-Men: First Class. Director Matthew Vaughn. Interpretes: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Kevin Bacon, Rose Byrne. Basado en los personajes de Marvel Comics. Por Javier Califano. Los mutantes más famosos del mundo del comic, creados por Stan lee y Jack Kirby a inicios de la década del 60´, en el apogeo de la era atómica, regresan a la pantalla grande. Esta nueva entrega (que funciona a modo de precuela) propone un nuevo punto de vista sobre la juventud y la amistad de dos grandiosos personajes como Charles Xavier y Erik Lehnsherr/ Magneto . X-Men: First Class inicia en 1942 y describe los campos de concentración de la Alemania Nazicon una crudeza sin igual, allí un joven Erik Lensherr comienza a manifestar su una esporádica facilidad para manipular los metales. Este talento llama la atención y emociona a Sebastian Shaw (Kevin Bacon), un científico que se apoya la teoría que promueve los eventos traumáticos de los juventud como el disparador del potencial extraordinario de cada mutante… por lo tanto asesina a la madre de Eric frente a sus ojos, tan solo acelerar el proceso de experimentación. Mientras tanto, en una mansión de lujo en Nueva York, un niño llamado Charles Xavier , ya ha desarrollado el extraordinario poder de leer la mente de las personas, una noche descubrira a una exótica niña de piel azul y multiforme llamada Raven, ella no tenia hogar y se encontraba robando en su cocina. Charles se ofrece a cuidarla y la invita a unirse a su familia. Dos décadas más tarde en Londres, Xavier (James McAvoy) es un estudiante graduado de Oxford (Especialista en genética y mutaciones), que pasa la mayor parte de su tiempo bebiendo cerveza en los Pubs y cautivando a las encantadoras de jovencitas de ocasión, claro que mientras Raven -quien se deja ver como una sensual y juvenil rubia- no estalle de celos y arruine sus planes de conquista. Entre jugueteos transcurre la ”Dolce Vita” de Xavier y Raven, hasta que la agente de la CIA, Moira McTaggert (Rose Byrne) recluta al recientemente graduado Profesor Charles Xavier, como un experto consultor de la Agencia en mutación humana… Ademas de sospechar que sabe mucho más sobre el fenómeno mutante de lo que inicialmente deja ver. Moira MacTaggart, busca que Xavier ayude en la conformacion de un equipo de mutantes para hacer frente a Sebastián Shaw, ahora el líder de una organización criminal denominada “The Hellfire Club” , con un plan demencial para dominar el mundo. Mientras tanto Erik Lehnsherr (Michael Fassbender), ahora es un poderoso mutante con una venganza personal y recorre el mundo asesinando a criminales de guerra Nazi (llegando Incluso a la Argentina, en pos de seguir la pista de Sebastián Shaw. Será momento en que Erik este a punto de dar con el paradero de Shaw, que se cruce con Xavier, forjen una amistad que habrá de cambiar el futuro de las relaciones Humano/ Mutante para siempre. Al igual que la serie de Batman de Nolan, los X-Men de Vaughn no se conforman con sólo suscribirse al “género” de las adaptaciones de cómics. El film rescata el signo de los tiempos de las primeras aventuras de James Bond en 1960 y las asocia a la frondosa mitología mutante de los cómics. Por demás arriesgada y obteniendo resultados efectivos, la película ofrece una suerte de variación de una catástrofe en el mundo rea, como la crisis de los misiles de Cuba y permite a sus superhéroes salvar al mundo de una amenaza que le otorga al film un sentido más completo de las consecuencias de la intervención mutante en la reciente historia Socio-Política. Como sabemos amistad de Xavier y Eric Lensheer crecerá intensamente en la mutua admiración por utilizar sus dones extraordinarios para intentan defender los derechos de los mutantes –seres que manifiestan el salto en la evolución desde el estado de Homo-Sapiens al Homo-Superior-, buscando evitar la marginación y persecución de una minoría que ha comenzado a manifestarse en focos aislados alrededor el mundo. La falta de respuesta, sumado al temor en las decisiones políticas de las Naciones Unidas ante un tema por demás delicado, como el surgimiento de Los Mutantes, lleva a que Erik Lensheer, sobreviviente del holocausto durante la segunda guerra mundial, vislumbre en el accionar temeroso e intolerante de los gobiernos internacionales, un destino similar al del pueblo Judío para la raza Mutante. Al igual que las mejores películas de cómics, X-Men: First Class se mantiene fiel al espíritu y los personajes, pero sin tener en cuenta la continuidad de comics para el bien de la adaptación de la película. El film de Matthew Vaughn incrementa su valor desde el tratamiento de la actuación de James McAvoy y Michael Fassbender, quienes son las estrellas absolutas de X-Men: First Class. A diferencia de las películas anteriores que se han ocupado de Xavier y Magneto como opuestos, una suerte de ying-yang , uno optimista en cuanto a la coexistencia de humanos y mutantes, aun en las horas mas adversas, mientras su contrapartida prevalece como un villano que no declina en su postura de ver a la raza Humana como inferiores y por la que manifiesta todo su desprecio. El Prof. Xavier de James McAvoy , es un joven un tanto arrogante que utiliza su mutación para la diversión y comprende poco de la diferencia entre aquellos dotados con mutaciones invisibles y aquellos que no pueden mezclarse con la sociedad. En tanto que el destacado Michael Fassbender logra una interpretación notable como un joven Eric Lensherr abatido por el dolor y el rencor remanente para con la raza humana. También vale mencionar en el film la presencia de la joven y muy talentosa Jennifer Lawrence, que logra dotar de verdadero espíritu adolescente a Raven (alias Mística) aportándole muchísima humanidad, fragilidad y conflicto a un personaje que antes tan solo era el cuerpo de Rebecca Romijn cubierto de bodypainting azul. El acierto de la producción de X-Men: First Class reside en el riesgo emprendido al adaptar la película en la década del 60′, ya que los X-MEN fueron siempre los superhéroes referenciales de toda lucha por la integración de Minorias, por lo que el relato se muestra interesado en profundizar en una parábola de los derechos civiles y los movimientos de paz y de igualdad de razas que se propagaron desde 1960. Entonces la elección de Vaughn de contextualizar el film en la década del60’, evidencia que se trata más de una decisión de criterio artístico que trasciende por contenido a toda elección estética.